El Bosonit Unibasket afronta este sábado en Lobete un partido que puede marcar el rumbo definitivo hacia la permanencia en Liga Challenge. El equipo necesita acercarse cuanto antes a las 10–11 victorias que suelen garantizar la salvación matemática, y hacerlo en casa, ante la afición, convierte este duelo en una oportunidad que no se puede dejar escapar. La dinámica del grupo invita al optimismo, pero cada jornada pesa más y los márgenes se estrechan.
El rival, Sant Feliu, llega como colista y con una racha muy negativa, pero con un dato que no se puede ignorar: su única victoria de la temporada fue precisamente contra nosotros. Ese precedente obliga a máxima concentración. A pesar de sus dificultades defensivas y de su falta de continuidad en el juego, cuentan con jugadoras capaces de castigar cualquier relajación, especialmente Marotte y Nogués, que sostienen buena parte de su producción ofensiva.
Para ganar, Bosonit debe imponer su ritmo desde el inicio, proteger el balón y castigar las debilidades defensivas catalanas. Controlar el rebote, limitar a sus dos referencias exteriores y mantener la intensidad durante los 40 minutos será determinante. Si el equipo logra ejecutar con solidez y hace valer el factor Lobete, este partido puede convertirse en un paso decisivo hacia ese objetivo de las 10–11 victorias que aseguran la permanencia y permiten mirar la segunda vuelta con ambición renovada.